Rovaniemi es la capital de Laponia, la provincia más septentrional de Finlandia, y una ciudad universitaria de unos 65 000 habitantes. Se encuentra en la confluencia de los ríos Kemijoki y Ounasjoki, unos ocho kilómetros al sur del círculo polar ártico y más de 800 kilómetros al norte de Helsinki. Para el visitante es dos cosas a la vez: una ciudad pequeña, moderna y tranquila, y el umbral de una naturaleza salvaje inmensa.
Rovaniemi de un vistazo
- País y región: Finlandia, Laponia.
- Idioma: finés; en el sector turístico se habla inglés de forma casi universal.
- Moneda: el euro. Las tarjetas y el pago sin contacto se aceptan prácticamente en todas partes, incluidos los autobuses y los puestos de mercado.
- Huso horario: hora de Europa oriental, una hora más que en Europa central y dos más que en el Reino Unido.
- Electricidad: 230 V, enchufes europeos de dos clavijas (tipos C y F).
- Teléfono de emergencias: 112.
- Agua del grifo: excelente en todas partes.
¿Cuántos días?
Tres noches es el mínimo realista en invierno: lo justo para la Aldea de Papá Noel, dos safaris y dos o tres noches para intentar ver auroras boreales. Cuatro o cinco noches es mejor. Permite añadir una excursión de un día, tomarse el tiempo con calma y evitar la trampa de hacer tres actividades con frío al día. En verano, dos o tres noches bastan para la ciudad y el sol de medianoche. Nuestros itinerarios de 3, 4 y 5 días exponen las opciones.
Una historia muy breve
En esta confluencia de ríos vive gente desde hace miles de años. Una aldea comercial creció aquí gracias a las pieles, el salmón y, desde el siglo XIX, la madera que bajaba flotando por los ríos; las fiebres del oro, más al norte, trajeron más tráfico. En la década de 1930 Rovaniemi era una ciudad en pleno auge.
En la Segunda Guerra Mundial fue base de tropas alemanas, entonces cobeligerantes de Finlandia contra la Unión Soviética. Cuando Finlandia firmó la paz con Moscú en 1944 y tuvo que expulsar a los alemanes, el ejército en retirada incendió la ciudad en octubre de ese año. Se destruyó alrededor del 90 por ciento de sus edificios.
La reconstrucción siguió un plan del arquitecto Alvar Aalto, trazado con la forma de la cabeza y la cornamenta de un reno. En 1950 Eleanor Roosevelt acudió a ver la reconstrucción, y para su visita se levantó una cabaña en el círculo polar ártico: la semilla de la actual Aldea de Papá Noel. El auge turístico moderno empezó en los años ochenta, cuando Rovaniemi se promocionó como la ciudad oficial de Papá Noel. La historia completa está en Arktikum.
Papá Noel y el círculo polar Aldea de Papá Noel
Conocer a Papá Noel en el círculo polar ártico, cualquier día del año
Ocho kilómetros al norte del centro de la ciudad, un conjunto de edificios de troncos se alza justo sobre la línea pintada del círculo polar ártico. En la Aldea de Papá Noel (Santa Claus Village) se puede conocer a Papá Noel en su oficina, enviar correo con un matasellos especial del círculo polar desde su Oficina Central de Correos, pasear en trineo de renos o de huskies y comprar artesanía lapona. La entrada a la aldea es gratuita y abre todos los días; solo se pagan las actividades, los recuerdos y la foto oficial con Papá Noel.
Papá Noel y el círculo polar SantaPark
La caverna de Papá Noel, en las entrañas de una colina
Un parque temático navideño construido bajo tierra, en la roca de la colina de Syväsenvaara, a unos dos kilómetros de la Aldea de Papá Noel. En su interior hay una Escuela de Elfos, una panadería de galletas de jengibre, una galería de hielo, un pequeño tren, un espectáculo de elfos y la oficina del propio Papá Noel. Una sola entrada lo incluye todo, y todo es a cubierto: una bendición cuando el frío aprieta. Solo abre en temporadas limitadas, sobre todo en torno a la Navidad.
Papá Noel y el círculo polar Arctic SnowHotel e iglús de cristal
Un hotel tallado en nieve que se reconstruye cada invierno
A orillas del lago Lehtojärvi, en Sinettä, a una media hora al noroeste de Rovaniemi, cada diciembre se levanta un hotel entero de nieve y hielo: dormitorios esculpidos, un restaurante de hielo, un bar de hielo, una capilla e incluso una sauna de nieve. A su lado hay iglús de cristal con calefacción para contemplar el cielo con comodidad. En temporada de nieve se admiten visitas de día, y se puede pasar la noche en cualquiera de los dos.
La ciudad de Rovaniemi Arktikum
El museo que explica el Ártico
El excelente museo y centro científico de Rovaniemi se reconoce por su corredor de cristal de 172 metros, que apunta al norte, hacia el río, como una puerta al Ártico. Alberga el Centro Ártico de la Universidad de Laponia y el Museo Regional de Laponia, con exposiciones sobre la naturaleza polar, el clima, los sami y otros pueblos del norte, y sobre la destrucción de la ciudad durante la guerra y su reconstrucción.
Qué ropa llevar en invierno
El frío es lo que más preocupa a quien viene por primera vez y, bien vestido, lo que menos molesta. El frío de Laponia es seco y normalmente sin viento; aquí −15 °C resultan más amables que unos cero grados húmedos y ventosos más al sur. El secreto son las capas, y llevar protegidas las manos, los pies y la cara.

- Primera capa: camiseta térmica de manga larga y mallas, a ser posible de lana merina. Evita el algodón en contacto con la piel: retiene la humedad y enfría.
- Capa intermedia: un forro polar o un jersey de lana; añade otro si el frío es intenso. Pantalones con forro polar o de lana.
- Capa exterior: una chaqueta aislante y cortavientos (de plumas o sintética), lo bastante larga para cubrir la cadera, y pantalones acolchados de esquí o de nieve.
- Pies: botas de invierno aislantes y de suela gruesa, una talla más de la habitual para que circule el aire caliente, y calcetines de lana; dos pares si el frío es intenso, pero nunca tan apretados que no puedas mover los dedos.
- Manos: las manoplas abrigan mucho más que los guantes. Lleva debajo unos guantes finos para poder usar la cámara o el móvil sin dejar la piel al descubierto.
- Cabeza y cara: un gorro cálido que cubra las orejas, y una braga de cuello o un pasamontañas que puedas subirte hasta la nariz.
- Extras: calentadores químicos para manos y pies, bálsamo labial y crema hidratante (el aire es sequísimo), gafas de sol para marzo, bañador para saunas y jacuzzis, y un frontal.
Los móviles y las cámaras pierden batería deprisa con el frío. Llévalos en un bolsillo interior, ten a mano una batería externa y deja que una cámara fría se temple despacio dentro de su bolsa para evitar la condensación.
En verano, haz la maleta como para unas vacaciones frescas en el norte: capas, un impermeable, calzado de senderismo… y repelente de insectos para el bosque de mediados de junio a principios de agosto.
Luz, oscuridad y aurora
- Diciembre: en torno al solsticio de invierno el sol apenas asoma sobre el horizonte: un par de horas de luz como mucho, envueltas en un largo crepúsculo azul y rosa. Es penumbra más que negrura, y la nieve refleja hasta el último rayo.
- Febrero: de siete a nueve horas de luz, que se alargan deprisa.
- Marzo: día y noche más o menos iguales; sol radiante sobre nieve profunda.
- De junio a principios de julio: el sol de medianoche: no se pone en absoluto durante alrededor de un mes.
- Auroras boreales: posibles en cualquier noche oscura y despejada de finales de agosto a principios de abril. Consulta la guía de auroras boreales.
Dinero y costes
Finlandia no es un país barato y Laponia en invierno es su rincón más caro, pero los costes son previsibles.
- Las actividades son la partida grande: unos 100–200 € por adulto para un safari de medio día, menos para los niños. Un tour de auroras en minibús está entre las opciones más baratas; el rompehielos cuesta varios cientos de euros.
- Comer fuera: el bufé de almuerzo entre semana es la ganga de la vida finlandesa, a menudo por 13–16 € con ensalada, pan y café. Los platos principales de la cena en un buen restaurante suelen costar 25–40 €.
- Los supermercados están bien surtidos y tienen precios razonables; las familias que cocinan ahorran muchísimo.
- El alcohol tiene impuestos altos. La cerveza y la sidra se venden en los supermercados; el vino y los licores, solo en las tiendas estatales Alko.
- Propina: no se espera. El servicio está incluido; redondear es un gesto amable y nada más.
- Gratis: la entrada a la Aldea de Papá Noel, conocer a Papá Noel, los senderos de Ounasvaara, el Área de Senderismo del Círculo Polar y las propias auroras boreales.
Qué comer

- Salteado de reno (poronkäristys): finas virutas de reno fritas en mantequilla, servidas sobre puré de patata con arándanos rojos y pepino encurtido. El plato clásico de Laponia.
- Sopa de salmón (lohikeitto): cremosa, con patata y eneldo; el mejor almuerzo posible después de una mañana de frío.
- Salmón a la llama (loimulohi): un lomo clavado a una tabla y cocinado junto a un fuego abierto.
- Salvelino ártico y corégono de los lagos del norte.
- Queso que chirría (leipäjuusto): un queso suave horneado que se sirve caliente con mermelada de mora ártica.
- Bayas: moras árticas, arándanos rojos y arándanos azules en postres, zumos y licores.
- Comida de hoguera: salchichas asadas en un palo y café hervido en un cazo ennegrecido, en casi todos los safaris.
En la ciudad hay buena oferta para vegetarianos y veganos; para los almuerzos junto a la hoguera, avisa a los operadores con antelación.
Seguridad y salud
- Rovaniemi es muy segura. Los riesgos reales son las aceras heladas y el frío.
- Compra en cualquier supermercado unos crampones de quita y pon para el calzado; cuestan poco y evitan la lesión más habitual de las vacaciones.
- Aprende a reconocer los signos de congelación superficial: piel que se pone blanca y se adormece, normalmente en la nariz, las mejillas o los dedos de manos y pies. Caliéntala de inmediato con la mano o entrando en un interior; no la frotes con nieve.
- No camines nunca sobre el hielo de un río o un lago salvo que haya pistas marcadas o un guía diga que es seguro.
- En la moto de nieve, atiende a las instrucciones: quien conduce responde de los daños hasta una franquicia, que normalmente se puede reducir pagando un suplemento.
- Es muy recomendable un seguro de viaje que cubra las actividades de invierno.
Conviene saber
- Sauna: la mayoría de los hoteles tiene una. Dúchate antes, siéntate sobre una toalla, y a nadie le importa que salgas cuando tengas calor. En las saunas públicas mixtas se usa bañador.
- Derecho de todos: se puede caminar, esquiar y recoger bayas y setas casi en cualquier lugar del campo, siempre que uno se mantenga lejos de las viviendas y no deje rastro.
- Los renos son semidomésticos y todos tienen dueño. No persigas ni des de comer a los que encuentres junto a la carretera.
- Cultura sami: los sami son el pueblo indígena del norte de Fenoscandia; su territorio en Finlandia queda más al norte, en torno a Inari. Infórmate en Arktikum y compra artesanía que lleve un sello de autenticidad.
- Domingos y festivos: las tiendas tienen horario reducido. Muchos restaurantes cierran el 24 y el 25 de diciembre, aunque la Aldea de Papá Noel y los tours funcionan.

